Rubén Darío: La misión de la prensa

Rubén Darío: La misión de la prensa

Ruben Darío - Periodista

En ocasión de celebrarse el "Día del Periodista" nicaragüense, recordando una faceta importante en la vida de nuestro poeta Rubén Darío, reproducimos el editorial publicado en el primer número del diario "La Unión" de San Salvador, allá por el 1890. Dicho editorial contiene algunas ideas que nunca perderán su vigencia, tomado de Chasqui – Revista Latinoamericana de Comunicación:

La pluma es arma hermosa. El escritor debe ser brillante soldado del derecho, el defensor y paladín de la Justicia. Son gloriosas esas grandes luchas de la prensa que dan por resultado el triunfo de una buena causa, la victoria de una alta idea.

Por eso los que rebajan pensamiento y palabra en ataques desleales e injustos; los que convierten la imprenta, difundidora de luz, en máquina exaltadora de ruines pasiones; los que hacen de ese apóstol: el periodista, un delincuente, un pasquinero; los que en vez de ir llevando una antorcha entre el pueblo, le corrompen, le ocultan la verdad y le incitan a la discordia; rebajan la noble misión del escritor; truecan el soldado en bandolero.

Sería absurdo suponer que lo que atacamos es la prensa de oposición: la prensa de oposición es necesaria en todo país libre. Sostenidos por leyes de libertad los partidos opositores juzgan y critican, según sus ideas, los actos de los Gobernantes.

Lo que lamentamos es el abuso, el encallamiento del periódico, la prostitución de la pluma. El contrario leal, convencido y culto, ataca bien, y hay que preparar para él la defensa prudente y el golpe noble. Es caballero con buenas armas, que combate por su idea de todo corazón.

El enemigo disfrazado, partidario de la mentira, que llega con dolo, pensando cómo herir traidoramente, escondiendo virtudes y méritos; negando obras verdaderas y armado de palo, piedra y cuchillo, debe ser visto con desdén y lástima. Así vuelve las espaldas avergonzado.

Censuramos el abuso que se hace de la imprenta, el cual, por desgracia en todos los lugares donde reina la libertad, surge para vergüenza de los escritores honrados.

En Centroamérica, el mal, está arraigado muy de antiguo … Ahora bien, nos explicamos que bajo un régimen tiránico, salgan a la sombra como manifestaciones del alma popular, hojas que denuncian con ira, claridad y crudeza, crímenes, delitos y arbitrariedades…

Y bien! Que combata la prensa opositora al Gobierno, en lo que le juzgue vulnerable; pero que lo haga con razón, con rectitud y con dignidad.

La prensa es la tribuna del pueblo, ha dicho Castelar, y en verdad, ella es la que siempre está abogando por los derechos de los pueblos; la que pone de manifiesto las conquistas de que es capaz el espíritu humano en su desenvolvimiento progresivo; la que hace resaltar los beneficios de la civilización en todos sus aspectos; la que levanta las causas nobles que regeneran a la sociedad; la que, en fin, pide -como Goethe-luz, más luz, allí donde imperan las tinieblas de la ignorancia.

Y como es grande y sublime su destino, grande y sublime debe ser su abnegación y su perseverancia.