¿Qué está pasando en Nicaragua?

¿Qué está pasando en Nicaragua?

Hace tiempo se venía venir lo que hoy vivimos en el país, una total desobediencia popular donde el pueblo de Nicaragua dijo “Hasta Aquí, ya no más” y es que esto no dio inicio con las reformas del INSS claro que no, hablaré superficialmente acerca de lo que llevó a un pueblo callado, que soportaba día a día los constantes golpes directos a su paciencia:

Primero inició con el vil y anti patriótico cambio de nuestros símbolos patrios, ya los membretes de las instituciones del estado de Nicaragua no volvieron a ser los mismos.

Las instituciones del estado, instituciones públicas, hospitales, escuelas y calles de todo el país fueron abarrotados con propaganda política las 24 horas del día, los 7 días de la semana, llenado el país de pomposas gigantografías con costos que fueron asumidos por el estado de Nicaragua.

Después se orquestó un siniestro plan donde se garantizó que por medio de la represión y  el temor infundido la sociedad civil perdiera la seguridad de salir a manifestarse, negando el derecho que como ciudadanos teníamos hasta ese momento.

Fuimos testigos de cómo el poder ejecutivo pasaba a monopolizar su poder en favor de estos bien llamados delincuentes y cómo a su vez se apoderaban de las instituciones encargadas de velar por la seguridad ciudadana y la defensa de nuestra soberanía.

Soportamos ver como el transporte público reaccionaba al unísono con el tronar de dedos del gobierno para paralizar el país y dejar a pie a la población ya que estos medios de transporte debían movilizar a los simpatizantes a sus distintas actividades políticas (las cuales siempre se prestaban a ser días donde la sociedad civil daba señales de querer ejercer su derecho a la protesta).

Tuvimos que aguantar pasar por cada rotonda y encontrar funcionarios públicos, estudiantes de colegios públicos y becados universitarios postrados soportando el sol inclemente, coreando canciones, con el único fin de evitar que alguien tratara de manifestarse en esos puntos en contra del gobierno.

Pudimos presenciar el momento en que los libros de texto venían plagados cada año más de propaganda política alusiva al partido de gobierno con una historia tergiversada con el único fin de adoctrinar a la juventud, desinformarla y garantizarse su estadía en el poder aún más tiempo.

Presenciamos la adquisición de medios de comunicación, digitales, audiovisuales y radiodifusores, mezquinamente con total impunidad con el fin de cortar la libertad de expresión debido a que los funcionarios públicos únicamente darían información abierta a canales y medios afines al gobierno.

La gente dejó de salir a los centros de votación por entender que el sistema electoral nacional se encontraba coludido con el gobierno, a tal punto que saltaron las leyes, perpetrando en el poder ilegítimamente a las autoridades del gobierno, ministros y demás.

Las alcaldías y el poder político no tuvo más que dos opciones, o afiliarse al partido de gobierno, perdiendo toda credibilidad, desprestigiándose, traicionando al país y a los suyos o ser destituidos de sus cargos, así mismo profesores, doctores, enfermeras, ingenieros, personal técnico, funcionarios de los ministerios, etc.

Los atropellos no quedaron ahí y con el pasar de los años, yo asumo que el gobierno se durmió en sus laureles pensando que cualquier cosa que ellos quisieran imponer al pueblo iba a gozar de la misma respuesta que habían tenido del pueblo de Nicaragua (que era agachar la cabeza, asistir y quejarse en secreto).

Todo esto dejó de funcionarles el pasado 18 de Abril del año 2018 cuando el país entero miró con terror la vil y condenable represión de que fueron víctimas ancianos pensionados del seguro social que se quejaban por las reformas al seguro social impuestas de la noche a la mañana por el gobierno, acto cometido con total ilegitimidad.

La carta había sido jugada, el gobierno apostó a que no habría quejas por parte de la población y apostó mal en contra del pueblo, enviando a sus turbas de choque a realizar el acto más vil contra ancianos desarmados que fue la represión por medio de agresión.

Jamás pensé que quienes salieran a la defensa inmediata de estos abuelitos fueran sus nietos, quizá no de sangre pero si de corazón, universitarios que valientemente dijeron que esto que había pasado había sido la gota que derramó el vaso.

¿Cómo respondió el gobierno?  Del modo más tonto y no menos vil, esta vez no solo fueron turbas de choque, sino que también envió a la Policía Nacional a arremeter contra jóvenes que del mismo modo que los ancianos no disponían de armamento más que sus corazones encendidos de sentir patriótico y simples piedras; La situación se le sale de las manos a estas  fuerzas de choque porque comenzaron los asesinatos a Jóvenes estudiantes, y fue ahí…. Precisamente ahí donde está a la que hoy me atrevo a llamar “La Nueva Revolución” Madres, Padres, Hermanos, y población en general llenos de esa transferencia de patriotismo esparcida con la sangre de los jóvenes que valientemente dieron sus vidas por este país , comenzaron a levantarse y decir “Basta Ya!”.

La represión recrudece y al día de hoy hay más de 64 muertos, centenares de heridos y numerosos desaparecidos,  en esta lucha en desventaja, desleal.

La intensificación de esta hoy nueva revolución se aviva más por que el gobierno con su notable desesperación y ganas de desacreditación ha llamado vándalos, ha llamado criminales, ha llamado delincuentes, pandilleros y hasta ha llamado de Minúsculos a los manifestantes, enardeciendo a la ciudadanía en general que es fiel testigo de los acontecimientos dados.

Bombas lacrimógenas, disparos de goma, disparos de balines, disparos de pistolas, disparos de fusiles y hasta disparos de escopetas, todos sufridos por el pueblo, que para mayor de los males fue dejado morir en los hospitales públicos.

Nicaragua hoy está al borde de un paro Nacional, la casi última manera cívica de realizar una protesta y que de una vez el Gobierno de Nicaragua entienda que el pueblo les está haciendo el llamado pacifico a deponer el poder, llamar a elecciones libres, supervisadas y que cuenten con un Consejo Supremo electoral cuyos funcionarios gocen de  credibilidad popular.

Hoy en día la pareja presidencial ha amasado una inmensa fortuna, sus hijos, sus íntimos afines, etc. Dejen el país, si tanto aman a Nicaragua (como dicen hacerlo…), ¿por qué no deponen el poder? ¿Qué tan difícil es que a sabiendas de que las cosas las están haciendo bien y que gozan de la supuesta enorme aprobación del pueblo llamen a elecciones libres deponiendo el poder y realizando un proceso electoral justo, equitativo y sobre todo transparente?

En un débil intento por tranquilizar la voluntad popular llaman a un dialogo nacional donde no se define fecha, hora o lugar con el fin de ganar tiempo y hacer que la gente retorne a sus hogares, sin embargo esta estrategia no resulta debido a que la muerte de los jóvenes está viva en los corazones del pueblo, tristemente integran una comisión auto denominada “de la verdad” del mismo modo conformada por personas que en las investigaciones de dichas muestres se apoyan exclusivamente con instituciones del estado, ¡vaya comisión!.

Al momento de la elaboración de este documento el paro nacional ha dado inicio en los departamentos del país,  dado paso a un periodo aún más histórico para Nicaragua. Estamos viviendo una crónica de muerte anunciada, Nicaragua esta radiante de sentimiento patriótico, quiere rescatar su libertad, depende de las actuales autoridades que la transición sea ordenada o bajo terribles consecuencias, sobre sus espaldas yace un peso enorme, el de cada fallecido que ha habido y habrá mientras no recapaciten y sigan enfrentando al pueblo con armamento.

Hago un llamado público a la policía Nacional a no reprimir más al pueblo de Nicaragua, ha quedado probado que mientras no exista represión alguna las protestas han marchado en paz, como debe ser.

La única solución que el pueblo pide es no más represión, que depongan el poder y que se llame a elecciones libres.

Dios proteja a Nicaragua y sus hijos.