Mensaje de fin de año 2018

Mensaje de fin de año 2018

Hermanos y hermanas nicaragüenses, conciudadanos y conciudadanas:

Arribamos al final de un año convulso y doloroso que pasará a formar parte de las páginas más tristes y oscuras de la historia patria. Al mismo tiempo, sin embargo, la crisis social y política iniciada en el mes de abril ha puesto de manifiesto que en los corazones nicaragüenses aún conviven la solidaridad, el amor al prójimo y los valores patrios. Centenares de miles de compatriotas se lanzaron a las calles para protestar en contra de la violencia gubernamental, por la paz y la justicia; solamente la represión violenta, exagerada y criminal del gobierno ha podido contener esas muestras de civismo que no se veían desde hace mucho en nuestro país. Diversos informes de organizaciones internacionales dan cuenta de la lucha desigual que hemos enfrentado y han establecido las pautas a seguir en la búsqueda del restablecimiento del Estado de Derecho.

Recientemente, en sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA, se ha anunciado la activación del mecanismo establecido en la Carta Democrática para presionar al gobierno de Nicaragua. Con todo, sigue siendo responsabilidad y obligación de la ciudadanía nicaragüense enderezar el rumbo, para volver a transitar por los caminos de la Democracia y el desarrollo humano sostenible y sustentable, para recuperar la esperanza de alcanzar niveles de progreso que nos permitan vivir dignamente como nación.

Hace exactamente dos años nació el proyecto “Propuesta Ciudadana” como un esfuerzo colectivo para presentar a Nicaragua una nueva opción política, en realidad, una “Nueva Cultura Política” y desde nuestras todavía modestas estructuras hemos acompañado las distintas expresiones cívicas de protesta y denuncia. Nuestra membresía se va forjando en la acción y en la propuesta ciudadana viva, real, en las calles. Las puertas de nuestra organización están abiertas para quien desee conocer nuevas formas de comprender el entorno y transformarlo para bien, sin dogmas, sin autoritarismo, sin odios ni rencores.

Finalizamos pues este año con sentimientos encontrados de dolor, ante tanto sufrimiento de miles de familias nicaragüenses, y de esperanza, por el despertar de muchas conciencias, sobre todo jóvenes, que nos permiten aspirar a un futuro mejor. Deseamos de todo corazón que el año que se avecina marque el inicio de una nueva era de paz y prosperidad para nuestra nación, pondremos todo nuestro esfuerzo en ello, pueden contar con eso y esperamos también contar con ustedes… El pueblo organizado, nunca será derrotado.