En el Día de la Constitución Política de Nicaragua (parte 1)

En el Día de la Constitución Política de Nicaragua (parte 1)

De conformidad con el artículo 3 de la Ley 201 (LEY DE PROMOCIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS Y DE LA ENSEÑANZA DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA) el primer lunes de septiembre es el “Día de la Constitución Política de Nicaragua” y debe aprovecharse para promover su enseñanza.

En términos generales una Constitución Política es el acuerdo social que establece las reglas fundamentales para la convivencia ciudadana, la organización y la administración o gobierno de un país, se le conoce también como “Carta Magna” y se dice que es un “contrato (o pacto) social”. El uso del término “Carta Magna” se debe a que en el año 1215 el Rey Juan I de Inglaterra (conocido como “Juan Sin Tierra”, hermano de Ricardo “Corazón de León”) suscribió un documento para tratar de poner fin a una rebelión de la nobleza, estableciendo límites a su propio ejercicio del poder, en lo que podría considerarse la primera Constitución Política del mundo moderno.

Las primeras Constituciones Políticas, propiamente reconocidas como tales, son la de Estados Unidos de Norteamérica (1787) y la de Francia (1791). En el mismo espíritu de la “Carta Magna” inglesa de 1215, el principal objetivo de las constituciones políticas es el establecimiento de límites al poder mediante el respeto a la dignidad e integridad de las personas.

La primera Constitución Política en Latinoamérica es la de Haití (1801) y podemos decir que con la aprobación de la Constitución de Cádiz (1812) los países centroamericanos inician su vida constitucional. En 1824 es aprobada la Constitución de la República Federal de Centroamérica, que con ciertas intermitencias estuvo vigente hasta 1839. Cabe recalcar que cada una de las constituciones mencionadas perseguía el objetivo de imponer límites al poder del gobernante sobre los gobernados y establecer garantías y derechos a los ciudadanos, de tal suerte que, por ejemplo, la Constitución de Haití abolió la esclavitud; en tanto la Constitución de Cádiz marcó el fin de la inquisición y la abolición del feudalismo.

El Estado de Nicaragua se funda el 22 de abril de 1826 mediante la suscripción de la primera Constitución Política nicaragüense, en la ciudad de León, con el este preámbulo:

En presencia de Dios, Autor y Supremo Legislador del Universo.

NOSOTROS los Representantes del Pueblo de Nicaragua, congregados en Asamblea Constituyente, autorizados plena y legalmente por nuestros comitentes, y por el pacto federativo de la República, para dar la Ley fundamental que asegure la felicidad y prosperidad del Estado, que consiste en el perfecto goce de los derechos del hombre y del ciudadano, que son: la libertad, la igualdad, seguridad y la propiedad; decretamos y sancionarnos la siguiente:

CONSTITUCIÓN POLÍTICA.”

En 1838 Nicaragua es el primer país en abandonar la Federación Centroamericana y ese mismo año se redacta una nueva Constitución Política que tiene como novedad el establecimiento de un Poder Legislativo bicameral y mantiene la esencia de las libertades y derechos ciudadanos establecidos en la Constitución anterior, sin embargo, hacia 1847, las élites granadinas promueven una serie de reformas para conferir mayores poderes al Ejecutivo, creando la figura del “Presidente” como “comandante de las fuerzas del Estado”.

En 1848 y posteriormente en 1854 se hacen intentos de redactar nuevas Constituciones que fracasan ante la férrea oposición de sus detractores. La confrontación entre legitimistas y democráticos produce la coexistencia de dos Constituciones: la de 1838 reconocida por los democráticos (León) y la de 1854 que trata de ser impuesta por los legitimistas (Granada). Tanto el proyecto constitucional de 1848 como del de 1854 descartaban a la mayoría de los nicaragüenses para ser electos a ciertos cargos públicos mediante el establecimiento de un capital o patrimonio mínimo que el candidato debía poseer para optar a dichos cargos. Este conflicto deriva en la guerra civil que posteriormente se convierte en “Guerra Nacional” al entrar en escena William Walker, mercenario contratado por el bando democrático (liberales de León).

Superada la guerra nacional el gobierno provisional bipartito encabezado por Máximo Jerez (democrático) y Tomás Martínez (legitimista) ordena la redacción de una nueva Constitución Política que es promulgada el 19 de agosto de 1858. Esta Constitución es la que crea la figura o institución de “Presidente de la República” y marca el inicio de los denominados “30 años de gobierno conservador” y significa un retroceso en materia de derechos y libertades ciudadanas con respecto a la Constitución de 1838.

En 1893, aprovechando el conflicto interno generado dentro de las filas conservadoras por la elección de Roberto Sacasa, que según algunos de sus correligionarios era ilegal, el General José Santos Zelaya encabeza una revolución que pone fin a los 30 años de gobierno conservador y provoca la redacción de una nueva Constitución Política ese mismo año. La “libérrima” (que es como se conoce a esa Constitución) se inspiró en las ideas más avanzadas de la época en materia de derechos y libertades, sin embargo, y al mismo tiempo, la Asamblea Constituyente autorizó mediante decreto la suspensión de las garantías existentes a solicitud del Presidente Zelaya.

En 1896, ante los constantes abusos y violaciones a la Constitución Política por parte del Presidente Zelaya, ocurre un intento de rebelión que es sofocado y tiene como consecuencia una reforma constitucional que burla la prohibición de reelección establecida. Así, José Santos Zelaya es reelecto Presidente en 1902 y en 1905 decide que es necesario redactar una nueva Constitución que le permita ejercer el poder irrestricto. De este modo en 1905 se promulga la Constitución que es conocida como “La autocrática” y Zelaya vuelve a reelegirse en el año de 1906.

En 1909. José Santos Zelaya es obligado a dimitir por el gobierno de los Estados Unidos mediante la denominada “Nota Knox”, bajo la excusa de que el gobierno de José Santos Zelaya era instigador de conflictos en la región centroamericana y, sobre todo, por el fusilamiento de dos norteamericanos a quienes el gobierno de Zelaya acusó y condenó por un atentado fallido en contra de soldados del gobierno.

La salida de José Santos Zelaya por las presiones de los Estados Unidos de Norteamérica y el posterior ingreso de tropas norteamericanas, para apoyar a Adolfo Díaz en contra del general Luis Mena (en la denominada “Guerra de Mena”), marcan el inicio de la intervención norteamericana directa en los asuntos internos de Nicaragua. En noviembre de 1911, luego de un intento fallido a inicios del mismo año, es promulgada una nueva Constitución Política que regiría hasta 1939, ya bajo el gobierno de Anastasio Somoza García.