El referéndum como único mecanismo para salir de la crisis sociopolítica nicaragüense

El referéndum como único mecanismo para salir de la crisis sociopolítica nicaragüense

Este domingo recién pasado (09-12-2018), los miembros de Propuesta Ciudadana realizamos un Foro – Debate para analizar y discutir las opciones o mecanismos legales de que disponemos para enfrentar y resolver la crisis sociopolítica que inició con la represión gubernamental a las protestas ciudadanas de abril de este año y que en este momento ya ha ocasionado pérdidas humanas y económicas irreparables, pero que, además, atenta seriamente contra la estabilidad y el desarrollo de la nación en el mediano y largo plazos.

Ratificando la propuesta de solución a la crisis emitida el 19 de julio de este año y nuestras reflexiones del 5 de agosto, llegamos nuevamente a la conclusión de que la única forma válida que nos permitiría recuperar cierta estabilidad social es el referéndum, tomando en cuenta dos aspectos fundamentales: que es legal y que legitima las siguientes acciones a emprender por los distintos actores políticos y sociales involucrados. Hasta este momento los discursos del gobierno y de los opositores más visibles se atribuyen una representación popular que es por lo menos dudosa o debe de ser verificada en las urnas.

Consideramos que la presente crisis nos plantea dos grandes preguntas a las que debemos de dar respuesta como sociedad:

1) ¿Debe el gobierno actual terminar su mandato antes de vencerse el período para el cual fue electo?

2) ¿Deberíamos de modificar el sistema o la organización del Estado para evitar que volvamos a caer en situaciones como la actual?

Es evidente que estas no son las preguntas a plantearse en el referéndum, pero las preguntas deberán ser formuladas de tal manera que nos permitan inequívocamente resolver ambas cuestiones.

Tenemos claro que existen posiciones irreconciliables y extremas que han polarizado a nuestra sociedad, pero tanto los ciudadanos progobierno como los que demandan la salida inmediata del FSLN del poder tienen que entender que esas posiciones son insostenibles por la fuerza y que no representan a la mayoría de la población, por lo menos no hasta que la población se pronuncie en las urnas, que es el método democrático por excelencia. Persistir en el capricho de imponer la posición particular de cualquiera de ambos grupos solamente puede tener dos consecuencias: la confrontación armada y la destrucción total y definitiva de Nicaragua.

Por increíble que pueda parecernos a las personas cuerdas, los extremistas progobierno y antigobierno precisamente apuestan por una solución que lograra exterminar al otro o reducirlo a la mínima expresión. Del lado del gobierno continúan los secuestros de supuestos opositores por su supuesta participación en actividades “golpistas”, encarcelamientos y hasta absurdas condenas judiciales; mientras del lado de los opositores surgen propuestas “definitorias” como un paro nacional o acciones subversivas como tranques express, quema de llantas en carreteras, etc. La “lógica” obcecada de cada grupo es imponerse sobre el otro a toda costa y a cualquier costo, sin importar cuánta gente tenga que seguir sufriendo y hasta muriendo para lograr el objetivo; asumiendo a la vez, de forma casi enfermiza, que TODOS estamos de acuerdo con ellos o deberíamos de estarlo… so pena de ser declarados “enemigos del pueblo”.

Es en este contexto de polarización y locura colectiva que como organización (Propuesta Ciudadana) nos planteamos la necesidad de dar un paso al frente para pedir a la ciudadanía, sin distingo de ideologías, que tomemos el control antes de que sea demasiado tarde. Estoy seguro de que existen decenas o centenares de miles de sandinistas que NO ESTÁN DE ACUERDO con la forma en que se ha manejado la crisis desde el gobierno, como también habemos decenas y centenares de miles de nicaragüenses que NO ESTAMOS DE ACUERDO con la forma en que se ha manejado la oposición… nos toca unir esfuerzos Y PONERNOS DE ACUERDO para apaciguar a los extremistas y llevar la discusión al medio más civilizado posible: una votación.

Las estructuras de Propuesta Ciudadana están ya trabajando en función de generar una propuesta formal y diseñar el proyecto con los pasos a seguir por los cauces legales para llevarla a cabo, como también en el establecimiento de articulaciones para el intercambio de ideas, colaboración y trabajo con todas aquellas organizaciones y personas individuales que compartan nuestra preocupación y propuesta de solución.