El “modelo COSEP” – ¿Una Nicaragua próspera y democrática?

El “modelo COSEP” – ¿Una Nicaragua próspera y democrática?

Recientemente los miembros del Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP) han denunciado la existencia de una “campaña de descalificación de algunos periodistas y medios de comunicación sobre nuestro quehacer institucional”, emitiendo un pronuciamiento que podés leer al pie de esta nota. En dicho pronunciamiento se argumenta que la “unidad del sector privado ha sido un factor determinante para la estabilidad económica y social del país” y que la supuesta campaña de descalificación pretende “convertirnos en un factor de inestabilidad económica y social a través de la confrontación”.

Modelo COSEP = Corporativismo

El pronunciamiento del COSEP de forma nítida define la función de las organizaciones gremiales dentro de un sistema corporativista, de tal suerte que no podemos asumir que sus actuaciones son de buena fe ya que tienen plena conciencia del rol que les toca desempeñar para la consolidación del gobierno autoritario que actualmente tiene sometida a Nicaragua.

El Corporativismo se define como un “sistema político económico social en el que mediante una rígida intervención del Estado se constituyen organismos que imperativamente integran a empresarios y trabajadores de un mismo ramo, con el fin de evitar las tensiones que surgen en el sistema capitalista debido al antagonismo entre clases sociales”. Dicho de otro modo, el Corporativismo es un sistema que mantiene bajo control las tensiones sociales que podrían producirse entre empleadores y empleados, las organizaciones gremiales de ambos bandos se encargan de ser correas de transmisión entre su membresía y el poder político.

Cabe decir que efectivamente el Corporativismo produce cierto grado de cohesión social y fortalece las posiciones del gobierno del país en que se implementa, no en vano era un componente esencial en el fascismo italiano de Musolinni y el nacionalsocialismo de Hitler. Al menos en teoría podría llegarse a reconocer que las relaciones armónicas entre el gobierno, las organizaciones gremiales y la sociedad civil constituyen una base sobre la cual puede desarrollarse una nación más próspera, cosa que ha ocurrido en algunos países. El problema surge, como en los casos de Hitler y Musolinni, cuando el Corporativismo se mezcla con la idea de un partido único y líderes de vocación autoritaria, que es propiamente el caso de Nicaragua.

¿Qué es lo que la sociedad reclama al COSEP?

Posiblemente si el COSEP se dedicara a gestionar y cabildear alrededor de sus intereses propiamente empresariales, aunque eso se aproxime a un vulgar tráfico de influencias, no habría mayores inconformidades relacionadas con sus actividades políticas; sin embargo el COSEP se atribuye el rol de negociador de las políticas económicas que afectan no solamente a su membresía sino a toda la población nicaragüense y, por supuesto, sale al frente como vocero oficioso del gobierno para defender su “ejemplar modelo” y sus “logros”. Así planteado, el COSEP se atribuye dos roles que no le corresponden: como representante de la sociedad nicaragüense en la discusión de las políticas económicas nacionales y como cogobernante de este país, cuando a decir verdad ni siquiera puede arrogarse plenamente la representación de la Empresa Privada nacional.

En otro artículo he comentado lo absurdo que es hablar de un “éxito económico” en Nicaragua, que no es otra cosa que un crecimiento vegetativo e insuficiente para que en realidad logremos encaminarnos por la senda del progreso. Pues bien, la alianza FSLN – COSEP no solamente es insuficiente para lograr un verdadero despegue económico, sino que es altamente perjudicial debido a que la colusión de intereses entre los empresarios del FSLN y el COSEP hace absolutamente imposible el surgimiento de iniciativas empresariales que puedan escapar de sus limitadas visiones y ámbitos de acción económica. La visión abyecta de quien no sabe crear o producir, pero sí obtener jugosas ganancias en simples operaciones de compraventa es un peligro para Nicaragua, para el agotamiento de nuestros recursos naturales y para cualquier posibilidad de desarrollo… de competencia ni hablar.

Si por un lado el FSLN utiliza todo el aparataje estatal para hacer desaparecer las voces de la ciudadanía activa en los partidos políticos y organizaciones de sociedad civil, mientras por el otro lado el COSEP conscientemente se erige como el único supuesto interlocutor válido de la sociedad nicaragüense ante el gobierno, lo menos que uno puede esperar y exigir es que se haga cargo, entonces, de todos los reclamos sociales pendientes. De otro modo quizás les convendría bajar el tono y continuar parasitando sin tanta pompa y exhibicionismo, mientras puedan seguir haciéndolo.