8 de marzo: Día de reflexión y compromiso

8 de marzo: Día de reflexión y compromiso

Huelga de mujeres en Rusia

Desde el año 1977 la Asamblea General de la ONU instauró el 8 de marzo como el "Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional", dos años antes, el 1975, había sido declarado "Año Internacional de la Mujer" y se celebró, en México, la I Conferencia Mundial sobre la Mujer. La historia de esta fecha, sin embargo, se remonta a muchos años recorridos por las mujeres en su lucha por la reivindicación de sus derechos humanos.

Desde mediados del siglo XIX las obreras norteamericanas de la industria textil comenzaron a marchar por las calles de Nueva York exigiendo reivindicaciones laborales como la reducción de la jornada laboral, que por aquel entonces era de 12 horas, y mejores salarios, dado que los hombres devengaban entre un 60 y 70% más que ellas. Destacan las protestas masivas realizadas en marzo de 1857 y 1908, cuando miles de obreras salieron a las calles con estas demandas laborales a las que se fueron sumando la demanda por la erradicación del trabajo infantil y el derecho al sufragio.

También para un mes de marzo, pero de 1911, más de un centenar de mujeres pereció durante un incendio ocurrido en la fábrica Triangle Shirtwaist, la mayor parte de las víctimas eran jóvenes inmigrantes judías e italianas. Ocurre que para evitar los hurtos, los dueños de la fábrica cerraban las puertas del local, lo que imposibilitó que las trabajadoras lograran escapar de las llamas. Durante el siniestro también murieron unos 20 hombres. Hasta el día de hoy muchas personas manejan la versión errada de que este lamentable hecho ocurrió un 8 de marzo y que a ello se debe la instauración de la fecha.

La idea original de un día de la mujer comienza en el año 1908, cuando las mujeres norteamericanas del Partido Socialista definieron, durante un Congreso Nacional, iniciar una campaña por el voto femenino. Así, fue designado el último domingo de febrero de 1909 como el Día de la Mujer (Woman’s Day). Más adelante, durante la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas realizada en Copenhague los días 26 y 27 de agosto de 1910, Clara Zetkin y Kate Duncker (alemanas) proponen la celebración de un "Día de las Mujeres" en cada país, para internacionalizar las luchas por el sufragio para las mujeres y unir a todas alrededor de ese objetivo común, aunque sin definir una fecha concreta para su realización.

En 1911 las socialistas alemanas celebraron el "Día de las Mujeres" un 19 de marzo, en tanto las socialistas suecas lo hicieron coincidir con el 1° de mayo, aunque los siguientes dos años lo trasladaron al 12 de mayo. Ya en 1914 Alemania, Suecia y Rusia celebraron el "Día de las Mujeres" un 8 de marzo.

En 1917 las mujeres rusas se lanzaron a las calles el 8 de marzo con manifestaciones, huelgas y motines por el pan, por la paz y contra el régimen zarista. A este movimiento, iniciado por las mujeres rusas, se le conoce como la Revolución de Febrero (por el calendario juliano), logró convocar el apoyo del pueblo ruso y marcó el inicio de lo que sería la revolución socialista, el derrocamiento del Zar y el posterior surgimiento de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, una verdadera potencia mundial del siglo XX. Vale la pena destacar que las mujeres rusas obtuvieron su derecho al sufragio como producto de ese alzamiento.

A pesar de los esfuerzos que se realizan por convertir esta fecha en algo festivo y aprovechable para los negocios, muchas mujeres y hombres alrededor del mundo utilizamos este día para recordar a víctimas y heroínas, a las mujeres que con sus esfuerzos y sacrificios han ido forjando sus espacios para construir un mundo mejor para todos y todas. También para recordar que tenemos asignaturas pendientes y nos toca seguir trabajando para superar la inequidad, la violencia machista y la discriminación que aún padecen muchas mujeres y niñas nicaragüenses.

El 8 de marzo no es un día para festejar, propiamente, sino un día para reflexionar acerca de la realidad cotidiana que toca vivir a las mujeres en el mundo, especialmente, para nosotros, en Nicaragua, qué podemos hacer para avanzar hacia a una sociedad más igualitaria, qué pasos debemos seguir para alcanzarla. Desde Propuesta Ciudadana estamos realmente comprometidos con las luchas femeninas y sus reivindicaciones son un eje transversal de todos nuestros programas y proyectos en construcción.