Resumen de la reunión del 05-08-2018

Resumen de la reunión del 05-08-2018

Análisis del contexto:

  1. La Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia sigue ensimismada, presumiblemente esperando capitalizar el conflicto mediante el lanzamiento de su propio proyecto político. Esto puede ser un peligro para el caso de unas “elecciones anticipadas”, puesto que existen al menos cuatro grupos políticos con trayectoria (FSLN, PLC, FAD-MRS y CxL) de los cuales los opositores podrían dividir el voto si decidieran correr de forma independiente en esas posibles y supuestas elecciones anticipadas. Debido a los fraudes cometidos por el FSLN en los últimos procesos electorales, es imposible saber o estimar cómo se distribuirían los votos en un escenario de elecciones supervigiladas y transparentes. Al mismo tiempo, no vemos que exista un mecanismo legal para impedir que Ortega y/o Murillo puedan correr en esas supuestas elecciones anticipadas.
  2. No parece justificado asumir que el FSLN vaya a desaparecer como opción política en un futuro cercano y, aparte de ser posible que intente realizar las mismas acciones tradicionales para interferir en el supuesto proceso electoral anticipado, es claro que una vez instalado un nuevo gobierno continuaría intentando “gobernar desde abajo” con sus mismos métodos de siempre.
  3. Pese al gran apoyo brindado por la comunidad internacional para resolver el conflicto interno nicaragüense, especialmente desde la OEA, vemos con preocupación que no existe ninguna propuesta (excepto la nuestra de realizar un referéndum) que no sea la de esperar que las presiones externas obliguen al gobierno a aceptar la realización de elecciones anticipadas. El gobierno, por su parte, ha dejado claro que no pretende ceder ante las presiones internas y externas, recrudeciendo, más bien, la represión hacia la ciudadanía nicaragüense que se ha manifestado en su contra.
  4. Tanto la represión desmedida, ilegal e infundada que ha emprendido el gobierno como las sanciones posibles que serían aplicadas por la comunidad internacional, para forzar una salida negociada a la crisis, están llevando lentamente a Nicaragua hacia un despeñadero económico de consecuencias incalculables, pero seguramente nefastas para toda la población y para todos los actores políticos y económicos involucrados. Ni el gobierno actual puede pretender imponerse sacrificando a sus gobernados que se le opongan ni los representantes de la sociedad civil convocados al diálogo nacional pueden asumir que en algún momento el gobierno tiene que ceder a sus pretensiones si hay suficientes víctimas de la represión que motiven a la comunidad internacional a seguir actuando y sancionando al país… en ambos casos se está jugando con la vida de decenas de miles de nicaragüenses, lo cual es simplemente inhumano y aberrado.
  5. Seguimos pensando que no se puede pretender construir la democracia acudiendo a métodos que no son democráticos y que hace falta organización y estrategias bien definidas para recomponer el sistema social, que ya venía siendo manipulado y deteriorado por las organizaciones políticas tradicionales, hasta volverlo casi infuncional, y que hoy ha sido definitivamente destrozado por la crisis de gobernabilidad que enfrentamos. El único mecanismo válido para reorganizarnos es un diálogo nacional absolutamente abierto y sincero. Al mismo tiempo, creemos que un referéndum sería el mecanismo idóneo para que el gobierno y resto de la sociedad podamos conocer realmente el estado de la opinión pública nacional, para dar paso a nuevas negociaciones y compromisos que garanticen la gobernabilidad, la justicia, la estabilidad y, en definitiva, la paz social.

Tenemos que reconocer que no hay soluciones inmediatas al conflicto nicaragüense y que, para ser viable y factible, el tránsito del momento actual a una verdadera democracia solamente puede ocurrir de forma gradual y consensuada.

Acciones que consideramos se deben emprender, en general:

  1. Reanudar el diálogo nacional con la finalidad de discutir el único mecanismo legitimador, democráticamente válido, que existe y cuya aplicación está debidamente establecida en nuestra Constitución Política: el referéndum. En nuestra propuesta hemos visualizado cinco opciones legalmente válidas para discutir, pero hay cuestiones elementales que se pueden consultar a la población como el simple hecho de si es necesario adelantar las elecciones como salida a la crisis. Es indispensable garantizar la legitimidad de los dialogantes y del objeto del diálogo, para poder seguir adelante y correspondería a la Conferencia Episcopal de Nicaragua realizar esta convocatoria al diálogo, lo más pronto que sea posible.
  2. Convocar a todas las fuerzas políticas nacionales, movimientos y organizaciones de sociedad civil a un diálogo para concertar posiciones y propuestas frente a los posibles escenarios de corto y mediano plazos:
  • Referéndum,
  • Elecciones anticipadas,
  • Continuidad de la represión gubernamental, sanciones internacionales y elecciones en el 2021.