Pronunciamiento sobre el informe suscrito entre la OEA y el gobierno de Nicaragua

Pronunciamiento sobre el informe suscrito entre la OEA y el gobierno de Nicaragua

 

PARTIDO PROPUESTA CIUDADANA

PRONUNCIAMIENTO

Leído el “Informe de la mesa de conversación e intercambio constructivo entre el gobierno de Nicaragua y la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos”, en aras de dar a conocer a la ciudadanía nuestra posición oficial y aportar al proceso de diálogo nacional que dicho informe debe suscitar:

CONSIDERAMOS

I. Que en algún sector de la población nicaragüense los líderes de algunas facciones políticas han generado expectativas alrededor de las conversaciones entre la Secretaría General de la OEA y el gobierno de Nicaragua, promoviendo que dichas conversaciones podrían motivar el desconocimiento de los resultados electorales de las elecciones presidenciales recién pasadas y una reorganización del Poder Electoral nicaragüense,

II. Que dichas expectativas son en realidad infundadas, porque no corresponde a ninguna entidad multinacional ni a ningún gobierno extranjero, independientemente de la buena voluntad e intenciones que les impulsaran, resolver los problemas internos que debemos solucionar los mismos nicaragüenses como nación soberana,

III. Que el sometimiento de las fuerzas políticas que compitieron en el proceso electoral del año dos mil dieciséis, tanto al proceso electoral en sí como al Consejo Supremo Electoral en su calidad de organismo rector de dicho proceso, así como también a los resultados, mediante la aceptación de los escaños que les fueran asignados, es suficiente motivo para que cualquier entidad multinacional o nación extranjera den por válido y legitimado al actual gobierno de Nicaragua,

IV. Que, contrario a lo que algunas facciones opositoras esperaban y proclamaban, este informe viene a consolidar la legitimidad del actual gobierno de Nicaragua como interlocutor válido ante la comunidad internacional. Sin embargo, dicho informe podría ser un buen punto de partida para dar paso a un diálogo nacional amplio y abierto, que nos permita reiniciar los procesos democráticos que han sido abandonados no sólo por el gobierno, sino que por la misma ciudadanía,

V. Que es obligación del gobierno de Nicaragua cumplir y hacer cumplir las leyes, pero sobre todo la voluntad de la ciudadanía nicaragüense, tanto la de quienes han votado por la Alianza FSLN como la de quienes han votado en su contra o no han ejercido el voto. La apariencia de legalidad con que se revisten algunas acciones gubernamentales de ninguna manera puede justificar acciones abiertamente reñidas con las leyes y los principios democráticos. La opinión de cada nicaragüense es importante y debe ser tenida en consideración por el gobierno,

VI. Que durante el proceso electoral realizado a finales del año recién pasado fue notoria la escasa participación de los nicaragüenses. Esto debe ser motivo de preocupación para todas las agrupaciones políticas nacionales, aún más para la que, como resultado de dicha abstención masiva, ha logrado garantizarse su permanencia en el poder por un período más, sin contar con un respaldo ciudadano suficiente que le confiera legitimidad interna, que es la que en realidad debe importarnos,

VII. Que es evidente que la ciudadanía nicaragüense tiene problemas reales, presentes y en gestación, que le preocupan mucho más que una democracia entendida básicamente como la “alternancia en el poder”, sin más justificación que el interés de algunos políticos por alcanzar posiciones desde las cuales han hecho poco o nada para resolver dichos problemas, entre otros: el desempleo, la carestía de la vida, la crisis de la seguridad social, los deficientes servicios públicos, el terrible desempeño de los sistemas educativos y de salud, etc.,

VIII. Que, con todo lo expresado, conviene a los intereses de la ciudadanía nicaragüense aprovechar el diálogo iniciado entre el gobierno de Nicaragua y la OEA para realmente resolver los problemas de falta de credibilidad que padece el Consejo Supremo Electoral, y así garantizar que las elecciones municipales a realizarse este año permitan la participación activa, no sólo de las agrupaciones políticas tradicionales, sino de toda ciudadana o ciudadano que tenga propuestas y desee trabajar desde un cargo de elección popular en los espacios de gobierno locales.

POR TANTO

I. Declaramos con firmeza nuestra voluntad, decisión y compromiso para seguir impulsando la creación y consolidación de una nueva fuerza política enfocada en brindar propuestas reales y factibles que permitan resolver los problemas que afligen a la ciudadanía nicaragüense, en especial aquellos que atañen a la juventud y amenazan el futuro de nuestra niñez,

II. Agradecemos a los funcionarios de la Organización de Estados Americanos (OEA) la gestiones realizadas en nuestro país y expresamos nuestra conformidad con la parte que han desempeñado para la redacción del informe conjunto,

III. Exhortamos a las agrupaciones políticas nacionales existentes a que orientemos los debates políticos y las acciones a la búsqueda de soluciones a los problemas reales de la población; para que la política recupere su verdadero sentido y contenido, no más consignas vacías,

IV. Exigimos al gobierno de Nicaragua que inicie de inmediato un proceso de despolitización partidaria de las instituciones del estado, comenzando por las estructuras del Poder Electoral, la Corte Suprema de Justicia y el mismo Poder Ejecutivo. El gobierno está obligado a entender que su mandato consiste en gobernar para todos los nicaragüenses, sin excepción o discriminación, por tanto, es absolutamente innecesario que una entidad o gobierno extranjero defina qué decisiones debemos tomar para resolver nuestros problemas internos. Llamamos al gobierno de turno a prestar atención a la inconformidad que se ha acumulado en su contra durante estos diez largos años que lleva ejerciendo el poder ininterrumpidamente. Los nicaragüenses podemos y debemos ponernos de acuerdo en los asuntos que nos atañen a todos y todas, solamente así podemos garantizarnos paz, estabilidad social y progreso,

V. Hacemos un llamado a la ciudadanía nicaragüense para que se integre activamente a los procesos políticos de cambio que el país exige, porque la democracia, al fin, más que un derecho o modelo político, es una forma de vida social, es un ejercicio que requiere de la participación ciudadana voluntaria, consciente y proactiva.

Porque otra Nicaragua es posible y sólo juntos podemos construirla.

Managua, 27 de enero del año 2017.

 

Comité Coordinador