Problemáticas que afectan la calidad educativa en los colegios públicos de Nicaragua (parte 1)

Problemáticas que afectan la calidad educativa en los colegios públicos de Nicaragua (parte 1)

La calidad educativa de los colegios públicos va más allá de una inversión económica que aumente con el producto interno bruto, a su vez se debe optar por la despolitización de la educación pública, que siempre ha servido como instrumento de dominación por parte de la clase dominante. También se debe recurrir a una transformación pedagógica de los docentes y la inserción de las nuevas tecnologías para disminuir la brecha tecnológica que tiene Nicaragua con los demás países del mundo, utilizando las herramientas tecnológicas para mejorar la calidad educativa de las escuelas públicas con sostenibilidad.

Introducción

El tema de la educación ha sido abordado desde diferentes aristas. A partir de relatos de docentes y estudiantes, estudios elaborados por encuestas, hasta investigaciones hechas por centros de pensamiento. ¿Por qué es importante seguir hablando de educación?

El cuestionamiento nos lleva a autoexaminarnos y preguntarnos, ¿cómo y qué tipo de enseñanza hemos recibido a lo largo de secundaria o primaria? Como una herramienta ilustrativa para ambientar la temática a abordar expongo, a modo de experiencia personal, que mi educación en sí fue dispareja, y aunque se torne extraño plantearlo de esta forma, he de concluir con la siguiente reflexión surgida de una visión individualista sobre mi instrucción.

La educación que recibí del colegio público “Rubén Darío” está todavía muchos niveles atrasados en comparación con la que recibí del colegio privado “Cristiano Nicaragüense”, (en infraestructura o capacidad pedagógica del docente) como pequeña muestra, no obstante, a pesar de ser este último un establecimiento privado, el centro en donde realmente sentí que aprendí y comenzó a despertar esa criticidad tan importante para mi vida personal y profesional fue en el Instituto “Loyola”, también privado.

Mi formación en el Instituto “Loyola” aumentó mis capacidades tanto morales y espirituales como cognitivas. Regido por excelentes docentes y cuerpo administrativo, este instituto fue sitio idóneo para hacer buen uso de las herramientas tecnológicas, además de promover un ambiente jesuita, también fue el primer escalón que superé para avanzar al peldaño en el cual me encuentro ahora: la universidad. La educación es una temática importante de abordar, porque además de tu cultura y origen también es el espejo que te refleja ante las sociedades del mundo.

Como bien expresa el dicho popular: “la educación es la llave maestra que abre todas las puertas”, aquella persona que no tenga una educación de calidad muy difícilmente podrá abrir el cerrojo de las puertas al éxito, entre tanto, en la actualidad, para los estudiantes aspirantes a bachiller abrir dichas puertas será bastante costoso, más ahora que la educación cada vez es más endeble y que se ha convertido en un instrumento de dominación por parte de la clase dominante. Lo único que podría salvarnos, es dejar la ingenuidad y movernos al  autodidactismo.

La calidad de educación en los colegios públicos

Con más de 60 estudiantes por aula, cuando el promedio debería ser de 30, enfrascados en conversaciones triviales, unos con los celulares y otras en la esquina del fondo, chillando y sin prestar atención a nada más que a su conversación, mientras una de ellas pinta sus uñas con extraordinaria avidez; llega la maestra al salón de clases con un bolso repleto de pruebas sin revisar, con la cara llena de rastros de vanidad, y se dispone así a comenzar otra jornada laboral en la escuela de educación pública.

Risas, más risas y  malas palabras interviniendo durante la introspección del profesor, no hay medida punitiva alguna que acalle a los más insolentes, basta con hacerlos  firmar una carta de compromiso o mandarlos tres días a sus casas. Pero vuelven, ya que no existe nada que los detenga, ahora a nadie pueden dejar de aprobar en el quinto año y los maestros cabizbajos, amando a los que los escuchan y abominando a los que “solo llegan a calentar asientos”, atenúan con un cafecito el dolor de cabeza provocado por su extenuante labor.

Así es la vida diaria que viven los maestros. Dura, complicada, y en muchas ocasiones el pago de su salario mensual no les alcanza, ¿por qué una persona quisiera ser maestro?

Norma Alicia Huete, es profesora de Inglés del Colegio Nacional Panamericano, lleva casi 10 años siendo docente, pero hasta hace tres años terminó su licenciatura en educación del idioma inglés, anteriormente era profesora empírica, como el 40 % de los maestros que imparten clases en secundaria que también son empíricos, según Jorge Mendoza, director ejecutivo del Foro de Educación y Desarrollo Humano.

Lo que la llevó a ser profesora es su vocación, el sentimiento que trasciende por todo el cuerpo cuando sabes que tu alumno aprendió el contenido de la materia impartida. Nada más eso, el saber que sirvió para enseñarle algo a alguien. Sin embargo, asegura que ha tenido momentos en los cuales ha sentido que su ejercicio como docente ha estado limitado económicamente por parte del gobierno y también se ha obviado su esfuerzo por parte de la sociedad.

Si se invirtiera más en educación

Por otro lado, hablando de inversiones, aumentar el presupuesto del producto interno bruto (PIB) de las escuelas públicas en Nicaragua, de 2.8 % a lo que invierte Costa Rica que es 7.2 %, no sería suficiente para mejorar la calidad de aprendizaje de los estudiantes. Invertir económicamente más en educación no es sinónimo de progreso educativo, no se puede abordar la problemática desde una visión meramente económica. Se hace necesario determinar de forma puntual cuál es el verdadero problema y esto nos lleva al principal espacio de enseñanza del mundo que es la escuela (un paradigma que considero preciso abandonar), es ahí en donde se tienen las mayores complicaciones, donde en realidad se inhiben nuestras posibilidades para mejorar la calidad educativa de los educandos.

Libro de inglés

Politización de escuelas públicas

El principal problema que ha mantenido en inmersión la calidad de los colegios públicos continúa siendo la politización de los establecimientos educativos, actualmente con panfletos alusivos al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Hasta la fecha dicho partido político, desde el gobierno, no ha hecho nada más que cubrir con sus colores rojinegros las estructuras de los colegios públicos en el territorio nacional. En la actualidad el Ministerio de Educación (MINED), incluso con la colaboración de la Unión Europea, está facilitando materiales educativos con ilustraciones publicitarias del gobierno en turno.

La politización como estrategia de dominación por parte del gobierno ha estado vigente implícitamente desde la abolición de la autonomía de los colegios públicos en el año 2006, cuando el gobierno tomó el control total de los colegios y las juntas directivas escolares de los mismos dejaron de involucrar a representantes de los padres de familias que tomaban decisiones junto con el estudiantado.

A un mismo tiempo, el artículo 50, de la Ley 582 o Ley General de Educación, la cual concierne a los Centros Educativos Públicos, dicta que “en los Centros educativos públicos, no se podrá llevar a cabo, ni promover ningún tipo de actividad político-partidista, ni religiosa. El Estado ejercerá supervisión de los centros educativos dentro de los términos que se fijen en los reglamentos respectivos”.

¿Por qué se da la Politización?

Para el sociólogo Cirilo Otero, en la historia de la humanidad la educación siempre ha sido un instrumento de dominación por parte de las clases dominantes que controlan el poder y es desde este ámbito que se forja la ruta para lograr construir o crear la sociedad que ellos quieren dirigir.

Nuestra educación en Nicaragua, según Otero, está planificada para tener una sociedad sin libertad ni autonomía liberadora, más bien dependiente, obediente y sin sentido crítico, que no opine y, por tales razones, destinada a morir de hambre.  

Estos argumentos coinciden con el pensamiento del teórico brasileño Paulo Neves Freire, quien en su libro “Pedagogía del Oprimido” reflexiona sobre la transformación del modelo de educación bancaria impuesto a la metodología pedagógica de transferencia de conocimiento desde los educadores a los educandos. Así, para mejorar la calidad de aprendizaje en del estudiante en el país, es necesario que el modelo antes mencionado se transforme para dejar de hacer del estudiante un vaso vacío, cuyo interior  el maestro llenará de conocimientos que después el estudiante repetirá como un altavoz, sin perfeccionar una visión crítica sobre la realidad objetiva que lo rodea, recurriendo en muchísimas ocasiones al memorismo y no al criticismo, cuando esto último es lo más importante para mejorar la calidad de vida del individuo educado.

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