OEA y NICA Act: La historia de Nicaragua, primero como tragedia y ahora como farsa

OEA y NICA Act: La historia de Nicaragua, primero como tragedia y ahora como farsa

El día de ayer se conoció en los medios de información nicas que un grupo de congresistas norteamericanos había introducido una nueva versión de la denominada "NICA Act", que es la contracción de ‘‘Nicaraguan Investment Conditionality Act (NICA) of 2017 (descargar PDF)’’, misma que reproduce algunos aspectos de otra Ley similar que fue presentada en septiembre del año pasado, aprobada por la Cámara de Representantes, pero que no alcanzó a ser aprobada definitivamente por el Senado en la legislatura correspondiente.

La nueva versión de la "NICA Act" es bastante más amplia que la anterior en lo que respecta a las exigencias que se presentan al gobierno de turno en Nicaragua y las consecuencias en caso de incumplimiento de dichas exigencias. En la nota de prensa publicada en el sitio oficial de Ileana Ros-Lehtinen (una de las principales promotoras de la Ley) podemos leer su explicación de la propuesta:

Debemos continuar con el  sostenimiento de estándares para todos los gobiernos de  Centroamérica en temas de derechos humanos, corrupción y transparencia mientras examinamos dónde usar el dinero de contribuyentes estadounidenses ya que el régimen de Ortega en Nicaragua no es la excepción.

Esta versión de la Ley NICA va un paso más allá de la versión anterior que Albio y yo presentamos en el último Congreso, pide que el régimen de Ortega combata activamente la corrupción y tome las medidas significativas para proteger a defensores y activistas de los derechos humanos. Estas son preocupaciones bipartidistas, y como muchos de nosotros hemos presenciado durante más de una década, el poder de Ortega que ha llevado a Nicaragua a una continua espiral descendente. El momento de actuar es ahora – para el pueblo de Nicaragua y para su futuro democrático – antes de que sea demasiado tarde. La Ley NICA será una herramienta poderosa que puede ayudar a poner un fin a las atrocidades que se producen en Nicaragua y revertir su trayectoria destructiva actual.

La nota de prensa de Ross-Lehtinen nos permite entender que la "NICA Act" forma parte de las políticas globales de los Estados Unidos de Norteamérica para la región centroamericana. Concretamente, en la sección 7045 de la "Consolidated Appropriations Act of 2016 (descargar PDF)" podemos encontrar que los EEUU tienen un compromiso de cooperar económicamente con los países del llamado "triángulo del norte" (Guatemala, El Salvador y Honduras) siempre que cumplan con una serie de condiciones que no difieren en mucho de las que se le presentan a Daniel Ortega.

La reacción de la señora Rosario Murillo no se hizo esperar y mediante una nota de prensa o comunicación expuso la posición de ella y su esposo, es decir el gobierno de turno, así:

Debo decir que de la posición expresada por la señora Murillo no me ha quedado claro qué debemos entender por un "modelo de democracia protagónica con idiosincrasia y carácter propio" y si la declaración de que vivimos tranquilos en "en el arraigo de una valiosa cultura religiosa, familiar y comunitaria, que cultivamos como patrimonio especial" quiere implicar que en Nicaragua vivimos una suerte de teocracia, aunque no nos demos plena cuenta de ello, o si se refiere, precisamente, a la familia de ellos mismos, la familia gobernante.

Entre las múltiples reacciones que ha provocado la noticia que comento, una de las más sorprendentes ha sido la emisión de un pronunciamento por parte de la Secretaría General de la OEA, que en sus partes conducentes dice:

La Secretaría General de la OEA considera que el citado proyecto de ley, en el contexto de la presente legislatura, no constituye un aporte constructivo a los trabajos que el Gobierno de Nicaragua y esta Secretaría General vienen realizando en materia de cooperación para el fortalecimiento democrático, electoral e institucional en el país, que tienen como referencia directa los principios y valores de la Carta Democrática Interamericana.

Desde esta Secretaría General se invita a los legisladores patrocinantes del proyecto a reconsiderar los aspectos necesarios que permitan al Gobierno de Nicaragua y a la Secretaría General contar con los tiempos y espacios necesarios para llevar adelante el trabajo acordado entre ambas partes.

El texto anterior me parece sorprendente porque ayer mismo la representación de los gobernantes de Nicaragua en la OEA tuvo una participación extremadamente activa en el intento de boicotear una reunión del Consejo Permanente de dicha entidad, argumentando, entre otras cosas, que para que pueda existir un pronunciamiento relativo a los asuntos internos de un país miembro (en este caso Venezuela), dicho pronunciamiento debe contar con el consentimiento de ese país. Así, según la tesis de los gobernantes de Nicaragua: si al país miembro no le gusta lo que se pueda decir en la OEA de sus problemas internos, entonces nada puede decirse de los mismos; de este modo ya sabemos cuál deberá ser el informe de la observación de la OEA en el proceso electoral que se avecina.

Karl Marx, en su obra "El 18 Brumario de Luis Bonaparte", enunció: “Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y otra vez, como farsa.” y, revisando un poco la historia no tan antigua de Nicaragua, podemos encontrar que la OEA tuvo una participación activa en los últimos momentos de la dictadura somocista (algo que también nos han recordado, en reiteradas ocasiones, algunas facciones opositoras que realmente andan muy ilusionadas pidiendo la intervención extranjera)..

Del mes de septiembre de 1978 rescatamos lo siguiente: "Con el apoyo del bloque de las dictaduras militares latinoamericanas, el régimen de Anastasio Somoza logró el respiro que buscaba en el seno de la OEA: por un voto no se alcanzó, el pasado sábado 23, la mayoría de dos tercios que requería la propuesta venezolana de condenar al gobierno nicaragüense por la matanza en curso contra su propio pueblo". Al año siguiente (1979), con relación a una resolución del 23 de junio: "Las delegaciones de los veintisiete países miembros aparecían muy divididas sobre el tipo de resolución a adoptar, aunque la gran mayoría está de acuerdo en que la solución del conflicto pasa necesariamente por el fin de la dictadura de Anastasio Somoza y el establecimiento de un Gobierno democrático en el país centroamericano. Otro sentimiento igualmente mayoritario entre las delegaciones asistentes a la reunión de consulta convocada por Estados Unidos era la oposición a cualquier tipo de intervención en la crisis y especialmente a la creación de una «fuerza panamericana de paz». Sin embargo, algunos países parecían dispuestos a apoyar otra parte de la propuesta norteamericana, que prevé la creación de un Gobierno provisional de «reconciliación nacional» e ignora la junta de cinco miembros establecida por el Frente Sandinista."

Supongo que ya te imaginás la reacción de Somoza ante la resolución del 23 de junio de 1979 emitida por la OEA en su contra, en efecto, dijo: «Esa resolución representa un claro intento de violar la soberanía de Nicaragua por su intención de derrocar al Gobierno liberal, legítimamente constituido, que presido». Mientras Somoza acusaba a la OEA, la insurrección popular estaba en su apogeo, la Guardia Nacional bombardeaba a la población civil y, al día siguiente de la nota enlazada en este párrafo, ocurriría el repliegue táctico a Masaya, que ya estaba en poder de los guerrilleros y la gente. La sociedad nicaragüense, empresarios incluidos, se encontraba unida en contra del dictador; hoy el COSEP se opone a cualquier medida que venga a desestabilizar sus negocios con el gobierno y los más encarnizados "combates" se dan en las redes sociales, fundamentalmente entre facciones supuestamente opositoras, activistas sociales, miembros de ONGs y otras personas particulares, digamos que "independientes".

Más adelante vamos a seguir platicando sobre este tema, de momento te dejo la siguiente reflexión: ¿Por qué la historia nos lleva a este paso?, ¿será acaso para que podamos separarnos, riendo, de nuestro pasado?*


* Parafraseando una cita original de Karl Marx: “¿Por qué va la historia a ese paso? Para que la humanidad pueda separarse, riendo, de su pasado.” (Contribución a la crítica de la filosofía del derecho de Hegel )