El Banco Central y las cifras de empleo

El Banco Central y las cifras de empleo

De acuerdo al Decreto Presidencial No. 68-201 sobre ¨Acceso a Bases de Datos de Censos y Encuestas¨, emitido por condicionalidad expresa del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), ¨la Base de Datos de las encuestas será accesible a los usuarios en la página Web del INIDE, para fines exclusivamente estadísticos o de investigación, doce meses después de la finalización del levantamiento de la información¨.

A contrapelo de ello, es decir incumpliendo este decreto, el INIDE dejó de publicar las Bases de Datos de la Encuesta Continua de Hogares (ECH), de carácter trimestral, especializada en la evolución del empleo, a partir del IV Trimestre de 2012.

El INIDE continuó levantando la ECH, pero pasó a suministrarle las Bases de Datos exclusivamente al Banco Central de Nicaragua, institución que de manera ¨ad-hoc¨ ejerce el control del INIDE; pero el Banco Central tampoco las publicó, e incluso cesó de publicar su serie de datos anual sobre evolución del empleo, que era el primer cuadro de su ¨Anuario Estadístico¨.

Las Bases de Datos de la ECH son indispensables para conocer i) la magnitud y evolución de la población en Edad de Trabajar, ii) de la tasa de participación laboral y la incorporación o no de los distintos componentes de la Población No Económicamente Activa a la actividad económica, iii) de la Población Económicamente Activa, iv) de la población ocupada por sectores de actividad económica – para dar cuenta de la evolución de la estructura del mercado laboral, v) de la población económicamente activa desocupada y del desempleo ampliado, vi) de la evolución de las categorias de ocupados segun categoría ocupacional, vii) del subempleo visible e invisible, viii) del empleo formal e informal conforme a los criterios legal y de productividad, y IX de los ingresos laborales.

Toda esta información puede cruzarse entre si y conforme a areas rurales y urbanas, a departamentos y municipios, a sexo, y a niveles educativos.

Sin esta información, no se puede estimar la evolución de la productividad media del trabajo sectorial y nacional, ni el cambio estructural en el mercado de trabajo, que resulta clave para explicar la evolución de la productividad media y del PIB percápita.

Tampoco puede saberse en qué medida el país esta aprovechando o no el bono demografico y el bono femenino, esto es, si el crecimiento de la fuerza de trabajo asociado a ambos se corresponde o no con un cambio en la estructura del empleo tal que porcentajes cada vez más elevados del mismo correspondan a empleo de creciente productividad e ingresos, y si la fuerza de trabajo va adquiriendo o no los niveles de calificación requeridos para ello.

Ahora, súbitamente, y sin cumplir con la obligación de publicar las Bases de Datos desde el IV Trimestre de 2012, el Banco Central aparece anunciando cifras derivadas de la Encuesta Continua al I Trimestre de 2017, y el INIDE publica un ¨informe de empleo¨ en base, teóricamente, a dicha Encuesta.

Un Representante del FMI solía decir que cuando alguien oculta algo, es porque tiene algo que ocultar.

Para recuperar algo de confianza en las cifras que publica, el BCN debería orientar al INIDE que publique las Bases de Datos de la ECH desde el IV Trimestre de 2012 hasta el I Trimestre de 2017, para evaluar la trayectoria del mercado laboral y la consistencia de los datos.

Lo mismo, el INIDE debia publicar las Bases de Datos de la EMNV 2016.

El Banco Central deberia reanudar también la publicación de los indicadores de volumenes de producción de bienes y servicios en base a los cuales teóricamente se estructura el Indice Mensual de Actividad Económica (IMAE) sectorial y global, sin los cuales no se puede saber en qué se basa el IMAE, y no se puede estimar el PIB.

Del mismo modo, resulta dificil confiar en cualquier cifra de educación que se publicite oficialmente, si el Gobierno no reanuda la publicación de los indicadores educativos indispensables para evaluar la evolución del desempeño educativo de los niños, niñas y adolescentes, que resulta clave para aprovechar el denominado bono demografico.

Al MIFIC se le ha impedido continuar publicando sus excelentes Informes Mensuales de Comercio Exterior, y el CETREX también dejó de publicar la información sobre las exportaciones por país y producto. Desde el 2014 cesó de publicarse el resultado de las Encuestas Mensuales sobre area, rendimiento y producción de los distintos rubros de la producción agrícola.

La sugerencia a las autoridades sería: no publiciten cifras, publiquen las bases de datos, publiquen los indicadores que han dejado de publicar, y más aun, permitan que salga a la luz TODA la información PUBLICA (no es propiedad privada de los funcionatios) que han mantenido oculta hasta ahora.

La receta para recuperar confianza en los datos oficiales es la misma de siempre: ABSOLUTA TRANSPARENCIA.

Autor: Adolfo Acevedo Vogl, tomado del grupo "Políticas económicas y economía política de Nicaragua" en Facebook.