Efectos esperados de la aplicación de la ‘NICA Act’

Efectos esperados de la aplicación de la ‘NICA Act’

Se ha discutido mucho alrededor de los posibles efectos de la 'NICA Act' en la economía nicaragüense y cada quien expone sus ideas de acuerdo a su propio criterio. Aunque algunos creen que hablar de los posibles efectos de esa ley norteamericana constituye un acto poco patriótico es “hacerle el juego al imperialismo”, sin embargo es un tema que debe interesarnos a todos por las razones que a continuación expongo.

Veamos, la cooperación oficial externa hacia Nicaragua entre 2007 y 2015 fue 11,411.8 millones de dólares, de estos 5,003.1 millones estaban orientados al sector público y 6,408.7 al sector privado (BCN, 2016). La precitada cooperación proviene de dos vías: la multilateral, que está asociada a préstamos concesionales y donaciones de organismos multilaterales (por ejemplo: del banco mundial (BM), Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco interamericano de desarrollo (BID), entre otros) y la bilateral, que se gestiona entre dos estados u organizaciones pertenecientes a dos estados (por ejemplo: la cooperación Rusia – Nicaragua, Nicaragua – Venezuela, etc.).

La cooperación multilateral al sector público entre 2007 y 2015 fue, de acuerdo a datos del Banco Central de Nicaragua (BCN), de 3,349.2 millones de dólares, mientras que los préstamos multilaterales al sector privado ascienden a 2,900.7 millones de dólares. Lo anterior revela que en los últimos nueve años se han canalizado préstamos y donaciones a nivel multilateral por la nada despreciable suma de 6,249.9 millones de dólares, ello corresponde al 62% de la cooperación total.

La cooperación multilateral se vería afectada directamente porque proviene de organismos en los que los Estados Unidos ejercen gran poder en las decisiones, lo que afectaría de manera significativa todo un espectro de proyectos vinculados a: agua y saneamiento, salud, educación e inversión en carreteras y otras obras de infraestructura productiva. Indirectamente se afecta también a la cooperación bilateral ya que los Estados Unidos también podrían ejercer su poder de influencia en países que cooperan con Nicaragua, pues a fin de contar con el beneplácito estadounidense estos países podrían sacrificar sus relaciones con Nicaragua.

Otro aspecto no menos importante es que la 'NICA Act' provocaría un deterioro importante de la posición de Nicaragua en el mercado internacional y como consecuencia aumentaría el riesgo país, lo que a su vez provocaría una reducción de la Inversión Extranjera Directa (IED). El grado de correlación entre el nivel de riesgo país y la atracción de IED es fuerte, por ejemplo, entre 2006 y 2013 cada vez que el riesgo país crecía en 1% la IED se reducía en un promedio de 500 millones de dólares para esos años citados.

Ahora bien, esta ley podría afectar el CAFTA – DR, y sin CAFTA sí que los problemas se multiplicarían, porque se perderían miles y miles de empleos de las zonas francas. Recordemos que estas empresas que operan bajo regímenes de zonas francas son atraídas por tres determinantes, a saber: la disponibilidad de mano de obra barata, la cercanía con el mercado de consumo más grande del mundo (EEUU) y la posibilidad de exportar a ese mercado libre de aranceles, lo anterior sugiere que desaparecerían los principales determinantes de localización de este tipo de inversión.

Considero que, a simple vista, las medidas que podrían imponerse mediante la ley en cuestión tendrían un efecto devastador sobre la economía nicaragüense. Se trata de menos donaciones, menos inversiones públicas y privadas, reducción de la inversión extranjera directa y, como consecuencia, una caída del PIB, las exportaciones y el desarrollo de proyectos de infraestructura social y productiva. En realidad es algo que debe preocuparnos.